
Marco-Hugo Landeta Vacas
9
|
mar. 27, 2025
(CASTELLANO) No reinventa nada, pero sí consigue lo que muchas películas del género ni se molestan en intentar: entretener de principio a fin. Transformers: El despertar de las bestias se mueve al ritmo de la acción casi sin pausa, con una energía que no decae y que consigue que las dos horas se pasen volando. Es puro blockbuster, sin complejos.
A diferencia de entregas anteriores, aquí se nota cierta intención de dar algo más de peso emocional. No es que sea una película dramática, ni mucho menos, pero sí tiene algunos momentos tristes que sorprenden por lo bien colocados que están en medio del caos. Y eso, en una saga acostumbrada al ruido por el ruido, se agradece.
Visualmente está al nivel que se espera de una superproducción de este calibre: efectos espectaculares, batallas enormes y una puesta en escena que saca todo el partido a los Transformers. Además, la ambientación noventera y la banda sonora con toques de hip hop añaden personalidad y un punto nostálgico que funciona bastante bien.
¿Es predecible? Por supuesto. ¿Está llena de clichés? También. Pero lo cierto es que funciona. Y parte de eso se debe a un reparto que cumple con creces, con Anthony Ramos y Dominique Fishback aportando humanidad a una historia dominada por máquinas.
Puede que no sea la mejor de la franquicia, pero sí es una de las más equilibradas. Sabe lo que quiere ser y no se anda con rodeos. Acción, espectáculo, y un par de detalles emocionales bien colocados. A veces, eso basta.
(ENGLISH) It doesn’t reinvent the wheel, but it does manage something many blockbusters don’t even try: to entertain from start to finish. Transformers: Rise of the Beasts moves at full speed, with non-stop action and energy that never dips. It’s unapologetic popcorn cinema at its best.
Unlike some previous entries, this one actually tries to inject a bit more emotional weight. It’s not a tearjerker by any means, but there are a few surprisingly touching moments that are well-placed amidst all the chaos. And for a franchise that usually goes all in on noise, that’s a welcome change.
Visually, it delivers exactly what you'd expect from a big-budget production: spectacular effects, massive battles, and a scale that fully embraces the Transformers’ potential. The ‘90s vibe and the hip-hop-infused soundtrack give it extra flair and just the right dose of nostalgia.
Is it predictable? Absolutely. Full of clichés? For sure. But it works. And a big part of that is thanks to a cast that brings heart to the metal, especially Anthony Ramos and Dominique Fishback, who ground the story with some much-needed humanity.
It might not be the best of the saga, but it’s one of the most balanced. It knows what it wants to be and doesn’t try to be anything else. Action, spectacle, and just the right touch of emotion. Sometimes, that’s all you need.