
Xime
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jun. 26, 2019
Julia es empleada de un casino en el Sur de Argentina, buen al sur y hace lo imposible para sobrevivir al hastío. Un día, un tipo que apenas conoce le propone un trabajo y ella se engancha. Supone que por malo que sea nunca será peor que lo que está haciendo. Todo muta cuando el oscuro Guynfor, que es quien le hace la propuesta, la secuestra y decide apropiarse del tiempo y del destino de Julia. Los dos protagonistas se pierden en medio del desierto patagónico y de repente los roles de víctimas y victimarios se van intercambiando. Pero no resulta creíble el vínculo entre ambos y no hay tensión dramática del relato. Al caer esa tensión se tornan poco creíbles algunas situaciones, y hasta aparece forzado que Julia sienta un deseo sexual hacia su secuestrador, más allá de los casos probados de Síndrome de Estocolmo. El film de Rossel esteticamente cae en el facilismo del road movie en lugares desérticos sin lograr interesar ni lograr empatía a través de sus personajes. Un film de buenas intenciones cuya historia no logra despegar.