
Nochvemo
8
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feb. 21, 2025
La película empieza muy cómicamente con dos actores porno, Lance Hardy y Linda Hand (John Leslie y Jesie St. James, respectivamente) en un set de rodaje a punto de empezar una sesión sexual para uno de sus exitosos lanzamientos, pero el proyecto amenaza con descarrilar debido a las fricciones (nunca mejor dicho) entre ambas estrellas, hasta el punto que los productores se ven empujados a buscar una pareja sustituta para ocupar sus lugares. Después de una larga serie de audiciones, finalmente se contrata a Daisy Cheney (una bellísima y forzosamente cándida Angel) para sustituir a Linda Hand, mientras que ésta propone a su limpiador de piscinas (un divertido Herschel Savage) para ocupar el lugar de Lance Hardy. Pero la pareja Hardy/Hand se ve obligada a trabajar juntos una última vez por contrato, antes de que sus sustitutos comiencen su ascensión a la fama.
Con una carrera destacada en el cine softcore, el productor Dave Friedman tenía el suficiente talento como para convertir un guión visiblemente aburrido en una película sorprendentemente entretenida. Impresiona su fluidez narrativa, ritmo rápido y ese carácter de comedia agradablemente pueril. Friedman y Pachard consiguen sacarle un impresionante rendimiento a una premisa endeble, y la película avanza sorprendentemente rápido, teniendo en cuenta la flacidez de la trama. Parte de la razón por la que el material funciona tan fino es el reparto, con numerosos encuentros sexuales deslumbrantes que ayudan a impulsar la película y la hacen alegre y divertida. La película se mueve libremente entre escenarios, y sus localizaciones siempre parecen suficientemente pobladas y decoradas. Y si añadimos a todo esto un montón de diálogos obscenos, tenemos una mezcla atrevida y espumosa que no abre nuevos caminos, pero ofrece casi 90 minutos sólidos y sorprendentemente enérgicos de entretenimiento para adultos.